¿Tus presupuestos o facturas por correo electrónico no llegan a tus clientes o acaban directamente en la carpeta de correo no deseado (Spam)? Desde febrero de 2024, los principales proveedores de correo del mundo (Google Gmail, Yahoo y Microsoft Outlook) aplican una política estricta de rechazo para todos los correos corporativos que no cuenten con una autenticación criptográfica impecable. En esta guía te explicamos cómo funcionan la triada SPF, DKIM y DMARC y cómo asegurarte de que tus correos siempre lleguen a la bandeja de entrada.
Los 3 pilares de la autenticación del correo electrónico
1. Registro SPF (Sender Policy Framework)
Es un registro de texto DNS que declara públicamente qué direcciones IP de servidores están autorizadas para enviar correos en nombre de tu dominio (@tuempresa.com). Si un servidor no autorizado intenta suplantarte, los destinatarios lo rechazan.
2. Firma DKIM (DomainKeys Identified Mail)
Cada correo que sale de tu servidor se firma digitalmente con una clave criptográfica privada. El servidor de destino consulta la clave pública alojada en tu zona DNS para comprobar que el mensaje no ha sido manipulado en tránsito.
3. Política DMARC (Domain-based Message Authentication, Reporting, and Conformance)
Es la directiva que le indica a los servidores de correo de destino qué hacer si un correo falla las validaciones de SPF o DKIM:
p=none: Solo monitorizar y generar reportes.p=quarantine: Enviar los correos sospechosos a la carpeta de Spam.p=reject: Rechazar y bloquear completamente el correo impidiendo que nadie pueda suplantar tu identidad corporativa (phishing).

